Los anticonceptivos.
Son compuestos a base de hormonas sintéticas: estrógeno y progesterona.
Al utilizarlos, las hormonas sintéticas llegan a través de la sangre a la glándula pituitaria haciéndole creer qu
e la mujer está embarazada, cuando realmente no lo está.
e la mujer está embarazada, cuando realmente no lo está. La finalidad de estos anticonceptivos es generar un falso embarazo.
Por esta orden falsa a la pituitaria, las glándulas endocrinas trabajan como si la mujer estuviera embarazada, esto le causa desequilibrios en las glándulas: tiroides, páncreas, pituitaria, pineal, suprarrenal y sexual.

Este falso embarazo genera que los ovarios no trabajen, o sea, la mujer no ovula y al quedar bloqueados los ovarios, se origina progresivamente la pérdida del apetito sexual, hasta llegar muchas veces a rechazar al esposo.
Por el falso embarazo la mujer en un principio tiene
síntomas propios del embarazo como náuseas, dolor en los senos, dolor de cabeza, etc. pero después se acostumbra a esto.
El estrógeno sintético aumentado genera crecimiento celular anormal y esto origina cáncer en el seno y la matriz.
síntomas propios del embarazo como náuseas, dolor en los senos, dolor de cabeza, etc. pero después se acostumbra a esto.El estrógeno sintético aumentado genera crecimiento celular anormal y esto origina cáncer en el seno y la matriz.
En el feto, o sea, en el vientre de la madre el número de folículos es de 1 millón por ovario (no aparecen folículos nuevos después del nacimiento); al nacer cada ovario contiene de 250 a 500 mil folículos. Al llegar a la pubertad cada ovario contiene de 100 a 200 mil y a los 40 años aproximadamente 8.000.
Aproximadamente 400 folículos maduran durante la vida fértil de la mujer y los demás se degeneran en algún momento de su desarrollo.

Las pastillas, inyecciones e implantes al atrofiar los ovarios degenerando una mayor cantidad de folículos reducen las posibilidades de vida, apetito sexual y se conocen casos de jóvenes que por haber utilizado inyecciones han quedado estériles para toda la vida.

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